La Dieta Montignac
La dieta Montignac viene del apellido de su creador: Michel Montignac, el cual no salió muy bien parado ya que fue asesinado por su amante en una complicada trama sentimental. A raíz de este hecho la dieta se hizo mundialmente famosa.
Montignac nos dice que se puede comer de todo, siempre y cuando los alimentos se combinen adecuadamente. Por ello no se deben mezclar los hidratos de carbono y féculas como podrían ser las legumbres, harinas o arroz con las proteínas, carne, pescado o pollo. Pudiéndose mezclar las verduras con cualquiera de los dos.

Dentro de las dos partes que forman esta dieta nos encontramos con la primera que nos presenta los alimentos prohibidos de los cuales tan sólo podemos comer dos al día y cuya fase se alarga hasta la perdida de kilos deseada. La segunda parte se convierte en menos restrictiva permitiéndonos comer ciertos “caprichos” diarios.
Básicamente promueve una reeducación alimenticia como la mayoría de las dietas.