Estimulación cerebral y alimentación
Para poseer una mente sana hay que entrenar el cerebro. Él es como un músculo que a medida que más se trabaja, mayor es su poder. El entrenamiento cerebral consiste en diversos trabajos de memoria, pensamiento lateral, matemática, confección de estrategias pero también deportes, música y lectura. Pues se considera que existen varias inteligencias y todas ellas son desarrollables a menos que exista un verdadero problema físico en la persona.
Para conseguirlo la persona debe estar bien nutrida, no se le puede exigir a un niño o a un adulto que concentre su atención en una cuenta matemática o en un balón de juego cuando el estómago está vacío y reclama alimento.
Por esta razón la sensación de debilidad comienza a ser notoria hasta poder alcanzar puntos graves.
La dieta se basa sobre todo en el aporte de glucosa (cuidado diabéticos y otras enfermedades, esto es siempre y cuando no existan patologías. En el caso de existir debe siempre consultarse con el médico), fósforo y otros en menor medida.
Frutos secos
El fósforo es uno de los principales y puede ser obtenido en:
- Cereales como avena, pan integral, harina de trigo.
- Verduras como champiñones, col, perejil.
- Lugumbres como la soja y las lentejas.
- Frutas como las pasas, higos, dátiles.
- Frutos secos como almendras, nueces y avellanas.
- Lácteos, derivados y huevos.
- Carne y vísceras de animales como hígado, pescado, carne vacuna, pollo.
- Dentro de los pescados: bacalao, truchas, almejas, atún, lenguado, salmón.